Después de la recolección la primera tarea en nuestro olivar es la poda

¿En qué consiste la poda?

En sentido amplio, podar significa cortar las ramas superfluas de las plantas para que fructifiquen con más fuerza. La poda del olivo comprende una serie de operaciones en tal sentido, que pretenden conseguir la forma más adecuada para la recolección y  la máxima calidad de la aceituna.
A lo largo del ciclo vital del olivo se pueden distinguir distintos tipos de poda: la poda de formación, la poda de conservación o fructificación y la de rejuvenecimiento.
En Cortijo Spiritu_Santo, y dada la característica de los olivos que tenemos, la poda que realizamos es una poda de conservación o fructificación. Es una poda ligera consiste en cortar ramas del olivo con la finalidad principal de conseguir una buena iluminación en el interior del olivo de manera que la aceituna que se se desarrolle en él, pueda tener una calidad óptima. Se intentan suprimir ramificaciones laterales que entorpecen el crecimiento de otras y no favorecen la iluminación homogénea en el interior del olivo.
Apostamos por realizar podas ligeras todos los años en lugar de tener que hacer una poda severa cada tres o cuatro años. Así controlamos las cosechas excesivas que agotan el olivo y no le permiten acumular reservas para las cosechas siguientes, con lo que disminuimos la vecería.

¿Qué hacemos con los restos de poda?

Los restos de poda que se obtienen tiene un doble tratamiento por un lado se extraen las ramas más grandes y se almacenan para utilizarlas como combustible y los restos de ramas y hojas que quedan son incorporados al terreno. La adicción de materia orgánica es muy importante para nutrir al olivo y principalmente para mejorar la estructura del suelo.
Los restos de poda junto con los restos de hierba existentes en el terreno se pican y quedan incorporados. Con esto no sólo incrementamos la cantidad de nutrientes en el suelo, además, modificamos estructuralmente el aspecto físico del suelo, haciéndolo más fértil y permeable.
La fertilización orgánica aporta alimento y vida al suelo.